En Albacete, el delegado provincial de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Ramón Sáez, realizó una visita significativa a Agrícola Simarro S.L., una empresa ubicada en Balazote, destacando la importancia del cultivo del ajo en la región. Sáez resaltó que el ajo no solo es un cultivo primordial en Castilla-La Mancha, sino que también es un motor económico crucial que promueve el empleo y la actividad económica en áreas rurales con pocas alternativas productivas. Este efecto es evidente en localidades como Balazote, Barrax, La Roda, Villarrobledo, La Herrera, La Gineta y también en Albacete capital.
Durante su visita, Ramón Sáez, junto con el alcalde de la localidad, Jose Antonio Simón Sotos, conversó sobre cómo el cultivo del ajo ha sido vital para desarrollar un entramado agroalimentario fuerte en la región, generando empleo, oportunidades empresariales y fortaleciendo la comunidad local. En este contexto, el gobierno de Castilla-La Mancha ha sido un apoyo fundamental mediante las ayudas al Fomento de la Calidad Agroalimentaria (FOCAL), un programa esencial para potenciar la competitividad y el valor añadido en el sector agroalimentario.
Sáez subrayó que las ayudas FOCAL son decisivas ante los desafíos del sector, como el incremento de costes, la competencia extranjera y los problemas hídricos. Este apoyo económico permite a las empresas modernizarse, incorporar tecnología, mejorar proceso de producción y expandir a nuevos mercados, asegurando así su viabilidad y rentabilidad futura. La última convocatoria de estas ayudas alcanzó un presupuesto récord de 80 millones de euros, apoyando a 52 proyectos en Albacete con una inversión total de 78 millones, destacando la inversión en Balazote que recibió más de 5 millones de euros, incluyendo 1,3 millones de euros en ayudas públicas.
Agrícola Simarro S.L., ejemplo de éxito en la región, ha sabido combinar tradición e innovación desde 1996. Con una producción de 4.000 toneladas de ajo al año y más de 300 hectáreas cultivadas, esta empresa familiar ha alcanzado en 2024 una facturación de más de 5,4 millones de euros, empleando a 48 personas, de las cuales el 63% son mujeres. Gracias al respaldo de las ayudas FOCAL en 2017, la empresa ha podido realizar mejoras significativas en sus instalaciones, incluyendo la construcción de una cámara frigorífica y la adquisición de maquinaria avanzada para el procesamiento del ajo, consolidando su posición en el mercado y su capacidad productiva.
La visita de Ramón Sáez refleja no solo el apoyo gubernamental a un sector estratégico, sino también el potencial de la agroindustria albaceteña para crecer y mantener su relevancia económica en el contexto regional y nacional.














