El Gobierno de Castilla-La Mancha ha anunciado una inversión significativa de 3,9 millones de euros, que con el IVA se eleva a 4,4 millones, destinada a la instalación y mantenimiento de dos avanzadas resonancias magnéticas en los Hospitales Universitarios La Mancha Centro, en Alcázar de San Juan, y Nuestra Señora del Prado, en Talavera de la Reina. Esta información fue comunicada por la portavoz del Ejecutivo regional, Esther Padilla, en una rueda de prensa reciente.
Padilla destacó que esta decisión es parte del compromiso del Gobierno de García-Page con la mejora de la atención sanitaria, afirmando que el objetivo primordial es mejorar la vida de los pacientes mediante la provisión de una atención más rápida y de alta calidad. Una de las características más innovadoras de los nuevos equipos es la integración de herramientas de inteligencia artificial y sistemas avanzados de procesamiento de imágenes, lo cual permitirá reducir significativamente los tiempos de espera y mejorar la coordinación entre los profesionales y los diferentes niveles asistenciales. «En última instancia, esto se traduce en mayor seguridad para los pacientes, quienes recibirán diagnósticos y evaluaciones utilizando la tecnología más avanzada disponible en el mercado”, afirmó Padilla.
Este esfuerzo se enmarca dentro de la estrategia de renovación tecnológica que el Ejecutivo de García-Page ha impulsado durante la última década. Según la portavoz, este enfoque se ha traducido en una considerable inversión de más de 500 millones de euros para dotar a los hospitales de la Comunidad Autónoma con equipos de resonancia magnética, asegurando que algunos centros cuenten incluso con más de uno. En la legislatura 2011-2015, Castilla-La Mancha lideraba el índice de obsolescencia tecnológica, pero una década después, se ha colocado entre las tres comunidades españolas con mayor renovación de equipos sanitarios, consolidando un progreso notable en este ámbito.
Padilla subrayó que este avance ha resultado en la duplicación del gasto sanitario por habitante comparado con cifras de 2015, lo que ha permitido mejorar todos los indicadores de este esencial servicio público. Este compromiso es una prioridad tanto para el Gobierno regional como para la población, consolidando la atención sanitaria de calidad como un pilar fundamental del bienestar en Castilla-La Mancha.

















