El día a día para muchas mujeres sigue siendo un ciclo incesante de trabajo remunerado y responsabilidades de cuidado. A pesar de los avances hacia una mayor igualdad de género, la evidencia sugiere que todavía queda un largo camino por recorrer. Actualmente, más del 90% de las tareas relacionadas con el cuidado de hijos y personas mayores recae en las mujeres. Además, el 92% de las solicitudes de reducción de jornada o excedencias para cuidar recaen también en ellas, subrayando una persistente disparidad en la distribución de las responsabilidades domésticas.
Esta carga diaria no se limita a las tareas físicas. Las mujeres suelen llevar la carga mental de planificar, organizar y gestionar estos cuidados, convirtiendo estas funciones en esfuerzos invisibles que rara vez reciben reconocimiento. La conciliación laboral y familiar se convierte, entonces, en un reto diario, con decisiones profesionales frecuentemente sacrificadas en aras del cuidado.
Frente a tales desafíos, es clara y urgente la necesidad de implementar políticas de igualdad. La corresponsabilidad en el hogar debería ser un estándar, no una excepción, para que las mujeres no sean valoradas únicamente por su rol en el ámbito del cuidado. No deberían requerir ser vistas como superhéroes para cumplir con expectativas tan desiguales.
En el contexto actual, en el que nos aproximamos al 8 de marzo, es crucial no perder de vista los progresos alcanzados. No podemos permitirnos el lujo de retroceder en derechos y avances conseguidos a lo largo de años de lucha. Particularmente preocupante es el papel que podrían desempeñar las fuerzas políticas de derecha, que al aliarse con la ultraderecha, podrían utilizar a las mujeres como moneda de cambio, erosionando las conquistas en materia de igualdad.
Desde el PSOE de Castilla-La Mancha, se enfatiza la importancia de garantizar una participación equitativa en la sociedad, afirmando que no puede haber democracia ni justicia social sin la participación plena de las mujeres. Las políticas de igualdad adoptadas en la región han sido diseñadas para proteger a las mujeres castellanomanchegas y son presentadas como un modelo a seguir.
Es por ello que este 8 de marzo se convierte en una fecha clave para volver a las calles, defendiendo una sociedad que ofrezca igualdad real de oportunidades entre hombres y mujeres. Esta no es una lucha de sexos; es un esfuerzo por avanzar juntos hacia una sociedad más igualitaria. La secretaria de Igualdad de la Ejecutiva Regional del PSCM-PSOE, Sonsoles Rico, subraya que éste es un paso necesario hacia el progreso común y la equidad.

















