En el marco del Parlamento autonómico de Castilla-La Mancha, se ha vivido un nuevo episodio de tensiones políticas marcado por las críticas de Ana Isabel Abengózar, portavoz del grupo socialista en las Cortes, hacia el Partido Popular (PP). La disputa se centra en el rechazo del PP y Vox al proyecto de la Ley de Medidas Administrativas y Tributarias, también conocida como la ley de acompañamiento a los presupuestos de 2026, que busca aliviar las cargas financieras de las familias y jóvenes de la región.
Abengózar ha acusado al PP de «traicionar» a los castellanomanchegos al votar en contra de esta ley, a pesar de que promueve una reducción de las cargas fiscales y simplificación de trámites, un objetivo frecuentemente anunciado por el propio PP. Según Abengózar, la negativa del PP a apoyar esta ley refleja una contradicción interna y evidencia el «nerviosismo» del presidente regional del PP, Paco Núñez. Criticó la constante intervención del secretario general del PP, Miguel Tellado, en asuntos de la región, e ironizó sobre la falta de liderazgo y coherencia dentro del partido, asegurando que «son ustedes esperpénticos y andan como pollos sin cabeza».
Además, acusó a Núñez de no rectificar errores pasados, como la eliminación de la carrera profesional que había afectado la dignidad de los profesionales de la sanidad por parte de su partido. Afirmó que el historial del PP está plagado de decisiones que han «traicionado» a la ciudadanía y citó, además del reciente rechazo a la ley, la postura del partido ante el Estatuto de Autonomía como ejemplo de estas prácticas.
Por su parte, Silvia Fernández, portavoz de Economía y Presupuestos del Grupo Socialista, defendió enérgicamente la aprobación de la ley y su importancia para el desarrollo económico de Castilla-La Mancha. Subrayó su potencial para establecer una distribución más equitativa de las cargas tributarias mediante mejoras en exenciones y reducciones fiscales, que prometen beneficiar directamente al ciudadano.
Fernández destacó especialmente las medidas encaminadas a mejorar el acceso a la vivienda, que incluyen desde préstamos a tipo cero hasta deducciones del 15% en el IRPF para la compra de la primera vivienda, lo que podría beneficiar a más de 12.000 personas con un impacto económico de 8 millones de euros. También señaló la reducción de impuestos en transmisiones y actos jurídicos, así como las mejoras en deducciones por arrendamiento de vivienda habitual.
En resumen, la aprobación de la Ley de Medidas Administrativas y Tributarias es vista por el grupo socialista como un paso crucial para el fortalecimiento económico de Castilla-La Mancha, en clara oposición a la postura del PP y Vox, que siguen resistiéndose a darle soporte. Esta confrontación se configura como un reflejo de la polarización política presente en la región, con implicaciones significativas para su economía y sobre todo, para el bienestar de las familias y jóvenes.










