Herencia ha trasladado su felicitación a los herencianos Paula Moya Iniesta y Sergio González Gallego-Nicasio por el ascenso conseguido con el BM Pozuelo a la máxima categoría del balonmano femenino español, la Liga Guerreras Iberdrola. El logro supone una alegría para el deporte local y sitúa a ambos en una temporada histórica para el club manchego.
El BM Pozuelo certificó el ascenso y el campeonato de la División de Honor Oro tras imponerse al AD Carballal el pasado fin de semana, a falta de una jornada para la conclusión de la competición. Con este resultado, el conjunto pozoleño alcanza la élite del balonmano femenino nacional y se convierte, según la información trasladada, en el primer equipo femenino manchego en conseguir este hito.
La presencia de Paula Moya y Sergio González en este proyecto añade un motivo especial de orgullo para Herencia. Ambos llevarán el nombre del municipio a la Liga Guerreras Iberdrola durante la temporada 2026-2027, una competición en la que se dan cita los principales equipos del balonmano femenino español.
Un ascenso con acento manchego
El ascenso del BM Pozuelo llega después de una temporada marcada por la regularidad y el trabajo de todo el grupo. Conseguir el campeonato antes de la última jornada no solo refleja el buen rendimiento competitivo del equipo, sino también la solidez de un proyecto que ha sabido responder en los momentos decisivos.
La victoria ante el AD Carballal permitió cerrar matemáticamente el objetivo y desatar la celebración de un club que afrontará ahora un reto mayor: competir en la Liga Guerreras Iberdrola. El salto a la máxima categoría implica más exigencia deportiva, desplazamientos, mayor visibilidad y la oportunidad de medirse a equipos con una amplia trayectoria en la élite.
Para Castilla-La Mancha, este ascenso tiene además una lectura especial. El balonmano femenino regional suma un logro que puede servir de estímulo para clubes, escuelas deportivas y jugadoras jóvenes que ven cómo un equipo manchego alcanza el primer nivel nacional.
Orgullo para el deporte de Herencia
Desde Herencia, la noticia se ha recibido como un reconocimiento al esfuerzo de Paula Moya Iniesta y Sergio González Gallego-Nicasio, dos herencianos que forman parte de una temporada que quedará en la historia del BM Pozuelo. Su participación en este éxito conecta directamente al municipio con uno de los momentos más importantes del balonmano femenino manchego.
El deporte local se construye también con este tipo de trayectorias. Cuando deportistas vinculados a Herencia alcanzan competiciones de primer nivel, su ejemplo ayuda a reforzar el trabajo que se realiza desde la base, en clubes, escuelas y familias. No todos los éxitos llegan en casa, pero también se celebran como propios cuando llevan detrás nombres conocidos y una identidad compartida.
La Liga Guerreras Iberdrola será el próximo escenario para el BM Pozuelo y para los herencianos Paula Moya y Sergio González. La temporada 2026-2027 supondrá un desafío deportivo importante, pero también una oportunidad para disfrutar de una experiencia única en la máxima categoría.
Un hito para seguir creciendo
El ascenso del BM Pozuelo no se limita al resultado de un partido. Es la consecuencia de una temporada completa y de un trabajo colectivo que ha permitido al club culminar el curso como campeón de la categoría Oro. La celebración, por tanto, alcanza a jugadoras, cuerpo técnico, familias, afición y a todos los municipios que se sienten representados por quienes forman parte del equipo.
Herencia se suma a esa felicitación y reconoce el mérito de Paula Moya y Sergio González, que la próxima campaña podrán vivir desde dentro una competición de primer nivel. Su presencia en la Liga Guerreras Iberdrola será un motivo de seguimiento para muchos vecinos, especialmente para quienes valoran el crecimiento del deporte femenino y el papel de los deportistas locales fuera del municipio.
El BM Pozuelo afrontará ahora una nueva etapa. Para Paula y Sergio, será también una oportunidad de seguir creciendo en un entorno de mayor exigencia. Para Herencia, una razón más para mirar con orgullo hacia el balonmano femenino manchego.
















