En el marco del Día de Europa, Santi Cabañero, presidente de la Diputación de Albacete, ha reflexionado sobre el verdadero significado de Europa en un artículo de opinión, abordando la trascendencia que este concepto tiene en la vida cotidiana de los ciudadanos. En un momento donde la idea de Europa aparece recurrentemente en discursos y debates públicos, Cabañero busca desentrañar el significado detrás de este término y destacar su impacto a nivel local.
El presidente sostiene que Europa debe ser percibida no simplemente como un conglomerado burocrático, sino como una realidad tangible que influye directamente en las comunidades locales. Por ejemplo, menciona que Europa empieza en la posibilidad de que los pequeños municipios mantengan abiertas sus escuelas, ofrezcan cuidado a las personas mayores o implementen proyectos sostenibles. Estas iniciativas, según argumenta, constituyen la verdadera esencia de la integración europea.
En su artículo, Cabañero expresa su preocupación por el auge de discursos políticos polarizados y excluyentes. En oposición a estas tendencias, afirma que Europa simboliza la cooperación, la defensa de los derechos humanos y el bienestar colectivo, priorizando el interés común sobre el individual. «Frente a la confrontación, Europa debería seguir siendo un emblema de convivencia y multilateralismo», asevera.
Además, destaca la importancia del municipalismo, señalando que en la provincia de Albacete se están invirtiendo más de 37 millones de euros provenientes de fondos europeos. Este respaldo económico es fundamental para mejorar infraestructuras, combatir la despoblación y reforzar los servicios sociales. Cabañero pone énfasis en que la igualdad entre territorios es crucial para asegurar que los ciudadanos no sean diferenciados por su lugar de residencia.
Finalmente, invita a reconocer las imperfecciones de Europa, al mismo tiempo que defiende su relevancia como uno de los espacios más significativos de libertad y derechos en la humanidad. «Europa no es perfecta, pero merece ser defendida», concluye. Asimismo, hace un llamado a la educación y formación de las nuevas generaciones para que comprendan el verdadero propósito de la política: mejorar la calidad de vida de las personas, sobre todo en las áreas rurales. Cabañero reafirma que, sin lugar a dudas, «Europa también habla manchego».
















