La concejal Estela Soliva fue protagonista en un evento de gran relevancia en el emblemático templo catedralicio de Cuenca. Durante la ceremonia, se realizó una eucaristía en la que la edil renovó el voto del Consistorio, una tradición histórica que data del año 1281. Este acontecimiento contó con una nutrida asistencia, incluyendo a otros miembros de la Corporación municipal, representantes de la Asociación de Vecinos y miembros de la Corte de Honor del barrio de Casablanca.
La celebración de esta eucaristía subrayó la importancia de la cohesión comunitaria y la continuidad de las tradiciones locales, aspectos que fortalecen el vínculo entre los ciudadanos y la administración municipal. A lo largo de la misa, se hizo hincapié en los valores de unidad y el compromiso perdurable que han definido a la ciudad de Cuenca a lo largo de su vasta historia. La renovación de estos votos no solo representa la fidelidad del Consistorio hacia sus habitantes, sino que también sirve como un recordatorio del rico legado histórico que envuelve a la ciudad.
Este tipo de eventos, que cuentan con una activa participación comunitaria, capturan la esencia de la vida local y demuestran el deseo de mantener vivas las tradiciones que forjan la identidad del barrio de Casablanca y, en un sentido más amplio, de toda la ciudad de Cuenca. Así, la eucaristía se configura como un puente entre el pasado y el presente, reafirmando el compromiso del Ayuntamiento con los valores y las costumbres que han sustentado a la comunidad durante generaciones.














