Campamento-Los-Palancares

La Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha ha suspendido el campamento de Los Palancares (Cuenca) después de que unos 70 de los más de 300 jóvenes de las cinco provincias manchegas hayan sufrido un brote de gastroenteritis leve.

Según las informaciones a agencias de medios por parte de la Junta de Comunidades en Cuenca, los jóvenes empezaron a tener los primeros síntomas el pasado jueves y como medida de seguridad y preventiva este pasado domingo 26 de julio se decidió suspender las actividades en el campamento.

Aun se desconoce de dónde procede el foco de esta infección cuyos síntomas han sido vómitos y diarreas.

Aunque la gastroenteritis es leve en todos los casos, al menos a día de ayer cuatro jóvenes permanecen ingresados en el Hospital Virgen de la Luz de Cuenca, informaron a agencias de medios fuentes del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM).

En todo momento se ha mantenido informados a los padres y madres de los afectados, sin precisar sus edades, donde además este fin de semana se desplazó el delegado de la Junta en Cuenca, Ángel Valiente, para conocer la situación de primera mano.

Este campamento está a unos 16 kilómetros de la capital y cada año durante julio y agosto pasan por allí más de mil jóvenes castellano-manchegos entre los que también se encuentran algunos jóvenes de nuestra localidad sin precisar si alguno de ellos ha sido afectado por este brote de gastroenteritis.

vía: ABC

ACTUALIZACIÓN 29/07/2009

A continuación actualizamos la noticia sobre el cierre del campamento de Los Palancares con las trancripción de un artículo de PILAR MUÑOZ aparecido el 28 de julio de 2009 en la tribunadeciudadreal.net:

Unos cien niños de distintos puntos de la región, 19 de ellos de Ciudad Real, han sufrido una intoxicación alimentaria en el campamento de verano Los Palancares de Cuenca causada por la bacteria salmonela, según confirmaron a este diario desde la Delegación de la Junta en Cuenca.
Los niños, de entre 8 y 14 años, se encontraban en este campamento de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha cuando el pasado jueves resultaron intoxicados. Todos ellos, incluso los dos que permanecen ingresados en el hospital Virgen de la Luz de Cuenca, evolucionan favorablemente, según las fuentes, quienes aseguran que desde el primer momento se activó el protocolo y se atendió unos treinta niños, al tiempo que se informaba a sus padres.
Poco después la cifra de afectados se incrementó hasta alcanzar el centenar, obligando al cierre del campamento y ha reforzar la asistencia desplazando hasta al lugar a médicos de Sescam.
Sin embargo, el padre de dos niños afectados residentes en Ciudad Real aseguró ayer a este diario que no se les informó hasta el viernes pasado, un día después de «la masiva intoxicación». Cuando llegaron «el campamento era un caos y muchos de los niños habían pasado la noche hacinados en las cabañas» del campamento. «Los que estaban peor quedaron en la enfermería y al resto los metieron en las cabañas», reitera indignado.
Dice que, según le contó su hijo, cuando empezó a sentirse mal fue a la enfermería, «donde vio a un montón de compañeros con los mismos síntomas: cólicos, dolor abdominal, escalofríos, diarrea, fiebre, náuseas y vómitos».
Después de una hora de espera, según su relato, «le dieron un paracetamol y suero oral para que no se deshidratara, enviándole a la cabaña». Antes, «vio cómo ponían en una camilla a dos niños», asevera con el mismo tono indignado el padre del pequeño, que asegura que su hijo «pasó toda la noche pensando que no habíamos querido ir a recogerle, ya que los responsables del campamento le dijeron que nos habían avisado». Hecho que niega de forma tajante, y que, sin embargo, desmienten desde la Junta de Comunidades de Cuenca.
Desde esta Administración también se asegura que el jueves se desplazaron al campamento dos inspectores de Sanidad y epidemiólogos para tomar muestras de la comida con el fin de averiguar qué causó la infección de salmonela, que al cierre de esta edición aún se desconocía. También, se desplazó hasta el campamento el delegado de la Junta de Cuenca, Ángel Valiente, para interesarse por el estado de los niños. El viernes hizo lo propio el delegado de Sanidad, Ángel Torres Godoy, aunque, según el padre de los niños de Ciudad Real, no vio a ningún responsable de la Junta ni del campamento, sólo monitores.