semivariante-herencia-y-criptanaHerencia (Ciudad Real), 9 nov (EFE).- Las obras de construcción de las semivariantes de Herencia y de Campo de Criptana comenzarán mañana, martes, unas obras en las que el Gobierno regional invertirá nueve millones de euros y que aliviarán las molestias y el peligro que el intenso tráfico ocasiona a los vecinos de estas dos localidades y de Alcázar de San Juan.

La construcción de estas dos semivariantes que se prolongará por espacio de trece meses, ha sido posible gracias a la existencia de la Autovía de los Viñedos, la CM-42, que ha abierto nuevas rutas alternativas a las tradicionales en la comarca de La Mancha, y a la asunción por parte de la Junta de la titularidad sobre el tramo Daimiel-Mota del Cuervo de la antigua carretera nacional N-420, denominada en la actualidad CM-420.

El tramo de la carretera comprendido entre Herencia y Campo de Criptana tiene unos veinticinco kilómetros de longitud, incluidos los de la circunvalación de Alcázar de San Juan, y cada día 6.000 vehículos, novecientos de ellos camiones y autobuses, se ven obligados a atravesar los cascos urbanos de estas poblaciones.

Lo que se conseguirá con las dos semivariantes que va a ejecutar el Gobierno de Castilla-La Mancha es que los vehículos dispongan de un trazado alternativo a través de la Autovía de los Viñedos y eviten las tres poblaciones citadas, según informa la Junta en nota de prensa.

Para ello, se construirán dos ramales que derivarán el tráfico de la CM-420 hacia la autovía, el primero, de 4,2 kilómetros de longitud, conducirá a los vehículos procedentes de Puerto Lápice en dirección noreste hasta conectar con la A-42, con lo que evitarán la actual travesía de Herencia.

El trazado alternativo a la actual CM-420 proseguirá por la Autovía de los Viñedos en dirección Tomelloso, mientras que unos cuantos kilómetros más allá, al sur de Alcázar de San Juan, partirá el segundo de los ramales, de algo más de once kilómetros de longitud, que devolverá a los vehículos a la carretera actual, cerca de Pedro Muñoz.

Los desvíos desde la CM-420 hacia los ramales y los cruces de éstos con las carreteras ya existentes se solucionarán con siete glorietas, dos en el primer tramo y cinco en el segundo, mientras que la semivariante de Campo de Criptana contará con dos pasos elevados, uno de ellos sobre las vías del ferrocarril.

La construcción de estas dos semivariantes se suma a los seis millones que el Gobierno de Castilla-La Mancha está invirtiendo en el refuerzo del firme y la mejora del tramo Daimiel-Puerto Lápice de la CM-420.

Vía: www.abc.es