Vía:    lalín/ www.lavozdegalicia.es

Rubén Díaz, del Herencia de Ciudad Real fue nombrado el mejor jugador de su categoría.

La décimo quinta edición de la Lalín Cup de balonmano dejó en la capital dezana una resaca de buen balonmano, tras tres días de intensa competición y temperaturas elevadas en el Municipal, tanto en la pista como en las gradas. Los dos duelos por el título infantil y cadete se resolvieron con victoria ajustada en los primeros, y más comodidad en los segundos. En categoría juvenil, hubo que recurrir a la diferencia de goles para dilucidar el vencedor.

El Herencia se convirtió en el vencedor de la categoría infantil al vencer al otro aspirante, el Teucro, en un duelo por el título. La igualdad deparó que tan solo dos goles decidieran el nombre del ganador, el conjunto de Ciudad Real, por un marcador de 32-30. El Teucro fue segundo, y el Cardedeu, que venció 28-36 al Lalín, se clasificó tercero. Los rojinegros no lograron sumar puntos.

Además de entregar el trofeo al mejor equipo, la Lalín Cup eligió a los mejores jugadores de cada categoría; en categoría infantil el reconocimiento fue a parar a manos del rojinegro Román Pedreira.

En la categoría cadete se repitió la situación infantil: el Teucro y el Herencia se enfrentaban entre sí para decidir el ganador del título, que fue a parar a manos de los pontevedreses por 38-24. EL otro partido del domingo se resolvió 29-28 para el Balonmán Lalín sobre el Escolapios, por lo que los rojinegros terminaron terceros. El mejor jugador de la categoría fue Rubén Díaz, del Herencia de Ciudad Real.

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