El reciente pleno del Ayuntamiento de Manzanares ha generado un debate intenso al rechazar la propuesta del Grupo Popular para llevar a cabo una consulta popular sobre la instalación de plantas de biogás-biometano en la localidad. Durante una extensa sesión que se prolongó por casi cuatro horas y media, se discutieron en profundidad las preocupaciones y el interés que este tema suscita entre los ciudadanos.
El rechazo a la iniciativa fue liderado por el Grupo Socialista, mientras que tanto el Grupo Popular como el concejal no adscrito votaron a favor de realizar la consulta. Pablo Camacho, portavoz del equipo de gobierno, argumentó que la propuesta carecía de una buena formulación y presentaba riesgos de inseguridad jurídica, apoyándose en un informe de la Secretaría General del Ayuntamiento que desaconsejaba avanzar con ella. Camacho destacó que la posibilidad de una consulta popular podría ahuyentar futuras inversiones, mencionando que este tipo de consultas han sido escasas en los 45 años de democracia en España.
Camacho defendió la necesidad de contar con una planta de biogás en Manzanares, destacando sus beneficios ambientales y su papel en la gestión de residuos de la industria agroalimentaria local. Para respaldar su postura, citó el apoyo de expertos y diversas organizaciones agrarias y empresariales, subrayando la importancia de evitar el daño ambiental derivado de los residuos agroalimentarios.
Por otro lado, Rebeca Sánchez-Maroto, portavoz del Grupo Popular, afirmó no oponerse a las plantas de biogás siempre que estas se adapten a las necesidades locales y aporten a una economía circular. Propuso la consulta popular con el compromiso de aceptar sus resultados. Esta perspectiva también fue apoyada por el concejal no adscrito, José María Molina-Prados, quien pidió mayor transparencia en el proceso de decisión.
Durante el debate, se mencionó que existen dos proyectos de plantas de biometano en evaluación por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, los cuales, de concretarse, tratarían cerca de 300,000 toneladas de residuos. Sánchez-Maroto planteó dudas sobre si los residuos producidos en Manzanares serían suficientes para abastecer estas plantas, sugiriendo que podrían estar sobredimensionadas.
El alcalde, Julián Nieva, concluyó la sesión agradeciendo tanto la participación del público como el respeto mostrado durante las deliberaciones, a pesar de algunas interrupciones. Reconoció que podría haber evitado la controversia, pero defendió la importancia de abordar el tema proactivamente, al considerar la instalación de plantas de biogás como un paso esencial hacia una economía más sostenible para Manzanares.