En un esfuerzo por fortalecer los lazos entre las comunidades originarias de Castilla-La Mancha y las diversas autonomías en las que residen, el Gobierno regional ha anunciado la creación de un nuevo espacio digital en su portal institucional. Este innovador recurso tendrá como objetivo principal dar visibilidad a las actividades de las comunidades castellanomanchegas que se encuentran asentadas en otras regiones del país. Además, buscará facilitar la interacción entre diferentes federaciones y asociaciones ubicadas en todo el territorio nacional, reforzando así su papel como «puente» cultural y social entre Castilla-La Mancha y las áreas que históricamente recibieron a miles de sus ciudadanos.
La noticia se dio a conocer por medio de la consejera Portavoz, Esther Padilla, al recibir el prestigioso premio ‘Quijote 2025’ en la Casa de Cuenca de Barcelona. Este galardón es otorgado por la Federación de Comunidades Originarias de Castilla-La Mancha en Cataluña, en reconocimiento al compromiso y esfuerzo por la difusión de la cultura regional por parte del Gobierno autonómico.
Padilla destacó que durante las décadas de los años 60 y 70, aproximadamente 125.000 castellanomanchegos emigraron hacia otras autonomías en busca de mejores oportunidades laborales y calidad de vida. Sin embargo, remarcó que estas personas han mantenido viva su identidad y cultura, actuando como embajadores de su tierra natal en los lugares que los acogieron. «Estas comunidades son un ejemplo, trabajan cada día, se implican y actúan como verdaderos puentes entre Castilla-La Mancha y otras regiones», declaró la consejera.
El evento también sirvió de escenario para la entrega de otros reconocimientos por parte de la Federación. Se otorgaron los premios ‘Dulcinea 2025’ a María del Carmen Penacho Martínez, de la Asociación Cultural Miguel de Cervantes, y el ‘Sancho 2025’ a Vicente Díaz González Mohíno, de la Asociación de Daimeleños de Vilassar de Mar. Estos reconocimientos subrayan el papel crucial de individuos y grupos en la promoción de las tradiciones y raíces culturales de Castilla-La Mancha fuera de su tierra natal.
Desde su creación en 1986, la Federación de Comunidades Originarias de Castilla-La Mancha en Cataluña ha trabajado incansablemente para agrupar y representar a cerca de 3.000 personas relacionadas con diversas asociaciones, todas ellas con sede en la emblemática Casa de Cuenca en Barcelona.
La consejera concluyó su intervención mostrando el agradecimiento del Ejecutivo regional por este reconocimiento y ratificó su compromiso de continuar apoyando a las comunidades castellanomanchegas fuera de la región. Así, el nuevo recurso digital del portal institucional se vislumbra como un paso más en el fortalecimiento de los lazos culturales y sociales que unen a los castellanomanchegos con el resto de España.


















