San Pablo de los Montes, en la provincia de Toledo, se ha vestido de gala para celebrar la icónica Fiesta de la Vaca, evento que ha sido nuevamente respaldado por el Gobierno regional. La delegada provincial de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Elena Martín Bravo, ha subrayado el compromiso del Ejecutivo autonómico con esta festividad, que destaca por su tradición, folklore, gastronomía y su potente capacidad de fomentar la convivencia comunitaria. Declarada Fiesta de Interés Turístico Regional, esta festividad se ha erigido como un poderoso reflejo de la historia y costumbres del mundo rural toledano.
Martín Bravo ha enfatizado que estas celebraciones no solo representan una manifestación cultural y popular, sino que también son testimonio vivo de las raíces y la esencia de los pueblos, en este caso, del entorno rural toledano. “Las fiestas como la de la Vaca son fundamentales para reforzar la identidad local y la ligazón entre generaciones, al tiempo que mantienen vivas tradiciones que son el alma de nuestras comunidades”, destacó la delegada.
El acto central de la festividad tuvo lugar el 25 de enero, atrayendo a numerosos visitantes que se sumaron a un fin de semana lleno de vivencias y recuerdos. La Fiesta de la Vaca es conocida por su mezcla de tradición ganadera y fiesta popular, rememorando la importancia histórica del ganado en la economía y vida social de la localidad y sus alrededores. Elena Martín Bravo, junto a la alcaldesa de San Pablo de los Montes, Eva García Azaña, y otras autoridades locales como el diputado provincial Alfonso Arriero, participó activamente en la celebración de la misa y los eventos característicos de la festividad.
El festejo contó con la presencia de personajes emblemáticos que aportaron color y alegría a la celebración. El Vaquero, portando un palo con cuernos decorados, y la Madre Cochina, animando las calles, fueron algunas de las figuras que encabezaron el evento. Los Escobones y los Cencerreros, con sus roles simbólicos, acompañaron las carreras de la vaca que persigue a lugareños y visitantes, transformando las calles de San Pablo de los Montes en un escenario vibrante y pleno de tradición.
Esta significativa fiesta no solo reafirma el valor cultural de las tradiciones locales, sino que también fortalece el tejido social y económico de la comarca, demostrando el relevante papel del sector ganadero en la zona. El evento supone un encuentro de generaciones que refuerza la identidad compartida y proyecta San Pablo de los Montes como un referente de patrimonio cultural y festivo del territorio toledano.
















