En una sesión plenaria celebrada recientemente, el Ayuntamiento de Puertollano ha adoptado una decisión trascendental al aprobar por unanimidad la desafectación del edificio de la Fundación Virtus, conocido como «Centro de Excelencias». Este cambio implica que el inmueble pasa de ser un bien de servicio público a un bien patrimonial, lo cual abre nuevas posibilidades para su uso futuro.
La relevancia de esta medida va más allá de lo meramente administrativo, ya que permite que el edificio pueda ser vendido, arrendado o cedido bajo la normativa de bienes patrimoniales. Esto no solo facilitaría la generación de recursos económicos, sino que también podría aliviar al municipio de los costos de mantenimiento que, en la actualidad, no resultan esenciales.
La desafectación se fundamenta en la pérdida de relevancia del propósito educativo que motivó la asignación inicial del edificio. Al mismo tiempo, el deterioro visible del inmueble y la falta de planes concretos para su reaprovechamiento en calidad de bien público han impulsado a las autoridades a tomar esta medida, considerada lógica y estratégica para la optimización del patrimonio municipal.
Este acuerdo unánime del Pleno refleja una clara orientación hacia la eficiencia en la gestión pública, siempre en sintonía con el interés colectivo al evitar gastos innecesarios. La posibilidad de enajenación posiciona al edificio de la Fundación Virtus en una nueva fase de su historia, permitiendo que se explore su potencial a través de alianzas entre los sectores público y privado.
Este cambio de rumbo en la gestión de los activos del municipio supone un hito importante y ha sido destacado por el Ayuntamiento de Puertollano, marcando así un nuevo capítulo en la estrategia patrimonial de la localidad.
















