En el marco del Día Mundial contra el Cáncer, la ciudad de Toledo fue el escenario de un conmovedor evento centrado en la humanización del proceso asistencial para quienes han recibido un diagnóstico de cáncer. El evento, que tuvo lugar en la icónica Plaza del Ayuntamiento, contó con la presencia del alcalde Carlos Velázquez, junto con figuras clave como Conchi Cedillo, presidenta de la Diputación Provincial, y Álvaro Gutiérrez, delegado de la Junta en Toledo.
Durante la ceremonia, se destacó un manifiesto que pone de relieve la necesidad imperiosa de humanizar el tratamiento del cáncer. Miriam Conejo, una paciente que vive con esta enfermedad, compartió su experiencia personal, revelando la transformación total que produce un diagnóstico de este tipo en la vida de las personas afectadas. El manifiesto, con un tono sensible y directo, subraya cómo las prioridades de los pacientes se ven alteradas radicalmente por unas pocas palabras, aludiendo al profundo impacto emocional, social y económico que acompaña a la enfermedad.
La concejal de Asuntos Sociales, Inclusión, Familia y Mayores, Marisol Illescas, intervino para recalcar la importancia de hablar abiertamente sobre el cáncer. Abogó por darle mayor visibilidad y promoción a los recursos existentes. Illescas destacó la crucial labor de la Asociación Española contra el Cáncer (AECC), cuya asistencia psicológica y social consideró vital para enfrentar los desafíos de la enfermedad.
Por su parte, el alcalde Carlos Velázquez enfatizó la necesidad de un enfoque asistencial que sea «más humano e integral». Fernando Jou, presidente provincial de la AECC, reforzó esta idea al señalar que el cáncer afecta a todos los aspectos de la vida del paciente, más allá del ámbito biomédico.
El manifiesto también insistió en la importancia de personalizar la atención y asegurar que los cuidadores reciban el apoyo necesario. La eliminación de obstáculos burocráticos fue otro punto clave, reforzando que la humanización es no solo un deber ético, sino que también tiene un impacto positivo en los resultados clínicos de los pacientes.
Marisol Illescas concluyó con un llamado a la unidad en la lucha contra el cáncer: «Debemos aferrarnos a las tasas de superación a través de la investigación, y esto requiere el esfuerzo conjunto de entidades públicas y privadas». Asimismo, enfatizó el compromiso del Ayuntamiento de Toledo en apoyar iniciativas de sensibilización para asegurarse de que esta batalla no los supere.
La conmemoración del Día Mundial contra el Cáncer en Toledo se erigió no solo como un acto de concienciación, sino también como un llamado a la acción, motivando a la comunidad a enfrentar esta dura realidad sin temor, recordando que el cáncer es una enfermedad que puede tocar cualquier puerta en cualquier momento.
















