La provincia de Ciudad Real se encuentra en máxima alerta a causa de las intensas lluvias provocadas por las sucesivas borrascas que han afectado a toda Castilla-La Mancha. María Isabel Mansilla, diputada provincial encargada del Área de Carreteras, ha jugado un papel clave en la gestión de esta emergencia. Participó, mediante una reunión telemática, en el Centro de Coordinación Operativa (CECOP) y asistió a un encuentro provincial con los servicios de emergencia, con el objetivo de coordinar acciones que mitiguen los efectos adversos del mal tiempo que azota la región.
Esta mañana, Emiliano García-Page, presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, presidió una reunión autonómica en la que se reunieron los representantes de las cinco provincias de la comunidad. Durante el encuentro, se discutieron preocupaciones y medidas ante las persistentes lluvias que han seguido al paso de la borrasca Leonardo. Esta situación ha provocado cortes en diversas carreteras y un significativo aumento en el caudal de los ríos, complicando a su vez el panorama general.
En la esfera provincial, Mansilla ha destacado la situación crítica del río Bullaque, cuya crecida ha obligado al cierre de dos vías provinciales. «Nuestra prioridad es la seguridad de los vecinos», subrayó la diputada, resaltando la vigilancia constante en la zona y la estrecha colaboración con los servicios de emergencia para actuar con rapidez ante cualquier incidencia.
Con el fin de garantizar la seguridad y la viabilidad de las carreteras, todas las brigadas del área de Carreteras de la Diputación están en operación, realizando tareas de señalización, cortes preventivos y limpieza de obstáculos. Durante una visita específica a la carretera entre Saceruela y Agudo, Mansilla evaluó la situación sobre el terreno y expresó su apoyo a los trabajadores que continúan sus labores bajo condiciones climáticas adversas.
Paralelamente, Carlos Villajos, también diputado provincial, se dirigió a El Robledo junto al alcalde Gustavo Ormeño, para inspeccionar los impactos de las lluvias y asegurar el seguimiento del estado del río Bullaque tras el alivio del pantano. Villajos recalcó la importancia de la vigilancia continua del cauce y destacó la disposición de la Diputación para colaborar frente a cualquier contingencia.
Tanto Mansilla como Villajos han instado a la población a extremar las precauciones, evitar desplazamientos innecesarios y respetar las señalizaciones, dado que la seguridad es primordial ante la persistente inestabilidad climática. Con todos los recursos disponibles, las autoridades locales trabajan incansablemente para hacer frente a una emergencia que pone a prueba la resiliencia de las infraestructuras de la región.
















