El vicepresidente segundo del Gobierno de Castilla-La Mancha, José Manuel Caballero, ha asistido esta mañana en Alcoba de los Montes a la reunión del Puesto de Mando Avanzado para evaluar la situación en los municipios a lo largo de la ribera del río Bullaque y coordinar las medidas a tomar en las próximas horas. Aunque con cautela, Caballero indicó que, «en principio, podemos hablar de tranquilidad dentro de las circunstancias importantes y de cierta gravedad”, refiriéndose a la evolución del río Bullaque debido al desembalse de 200 metros cúbicos por segundo realizado por el pantano de Torre de Abraham, con repercusión principalmente en El Robledo. Por ahora, «se están controlando las incidencias negativas que podría tener sobre la población».
El despliegue para enfrentar esta situación incluye aproximadamente 80 efectivos entre miembros de la Unidad Militar de Emergencias, personal del Infocam y Geacam, cuerpos de seguridad, policías locales, Protección Civil y personal auxiliar operando en las áreas más afectadas. Además, disponen de 37 vehículos y maquinaria pesada, incluyendo retroexcavadoras y camiones dúmper. Caballero expresó su agradecimiento a “todos los efectivos que están trabajando y dedicando su tiempo, su esfuerzo y su buen hacer para mitigar en lo posible los graves efectos de un temporal de estas características.” Esta labor es respaldada también por el «magnífico» trabajo de alcaldes, alcaldesas y concejales, dedicados casi 24 horas al día a atender a sus comunidades.
En la reunión, Caballero estuvo acompañado por la delegada de la Junta, Blanca Fernández, el subdelegado del Gobierno de España en Ciudad Real, David Broceño, el gerente del Geacam, Miguel Peña, así como los alcaldes de Alcoba de los Montes, Porzuna, Retuerta del Bullaque y Puebla de Don Rodrigo. Todos coincidieron en valorar positivamente “el buen comportamiento y la colaboración de la ciudadanía”.
En su balance, Caballero destacó la coordinación como “muy positiva”, lo que evidencia “la respuesta conjunta de la sociedad y la comunidad para enfrentar situaciones de crisis”. Sin embargo, mostró prudencia respecto a las previsiones para los próximos días. A pesar de la tregua climatológica, señaló que «con la climatología siempre tenemos que hablar de incertidumbre», instando a estar en alerta y con dispositivos preparados para posibles situaciones complejas.
Entre las acciones tomadas, se suspendieron las clases en el colegio de Luciana, sumándose a otros ocho municipios de la comarca de los Montes, como medida de precaución. Además, se abrieron las compuertas en la presa del Jabalón por motivos de seguridad y se cortaron diversas carreteras debido a las acumulaciones de agua.
















