En el marco de un reciente debate en el Pleno de las Cortes de Castilla-La Mancha, Francisco José Barato, portavoz de Desarrollo Sostenible del Grupo Socialista, destacó el compromiso de la región hacia un modelo energético basado en la eficiencia y el equilibrio. Barato argumentó que la estrategia impulsada por el gobierno liderado por Emiliano García-Page se centra en un enfoque multifacético que prioriza el autoconsumo, las comunidades energéticas y la eficiencia energética, además de promover ayudas para reducir la carga económica de la factura energética en los hogares.
Según Barato, estas medidas tienen un impacto significativo en la economía de las familias y en la competitividad de las pequeñas y medianas empresas (pymes) de Castilla-La Mancha. Explicó que cuando una familia opta por el autoconsumo y logra disminuir sus gastos energéticos, se incrementan su bienestar financiero y su capacidad para enfrentar otros desafíos económicos. Del mismo modo, las pymes se benefician al reducir sus costos energéticos, lo cual mejora su competitividad. En cuanto a los municipios, la creación de comunidades energéticas permite fomentar la autonomía y el desarrollo local.
Durante su intervención, Barato hizo hincapié en criticar lo que describió como una visión simplista del Partido Popular (PP) en relación con la transición energética. Rechazó la idea de que el debate se reduzca a elecciones extremas, como un apagón inmediato contra un perpetuamiento de las prácticas energéticas actuales. Para Barato, tales planteamientos no aportan la seriedad necesaria para abordar un tema de tanta importancia.
Asimismo, el diputado socialista abordó la situación de la central nuclear de Trillo, asegurando que su cierre inmediato, como sugiere el PP, no está siendo considerado por el actual gobierno regional. Barato sostuvo que la administración autonómica apoya el funcionamiento de la central mientras sea necesario para el sistema energético, siempre garantizando la seguridad de su operación. De este modo, reafirmó el compromiso del Ejecutivo con una transición energética que se ajuste de manera responsable y equilibrada a las necesidades presentes y futuras de la región, priorizando tanto la seguridad como la sostenibilidad en el desarrollo energético de Castilla-La Mancha.
















