En un acto cargado de emociones, celebrado en el Hospital Universitario de Ciudad Real, el presidente de la Diputación provincial, Miguel Ángel Valverde, ratificó el compromiso de la institución para financiar un monumento en honor a la profesión médica. La iniciativa, promovida por el Colegio Oficial de Médicos de Ciudad Real, busca rendir tributo a los facultativos que perdieron la vida durante la pandemia. Este homenaje se inauguró con la plantación de siete cipreses frente a la puerta de Urgencias, en lo que será un nuevo espacio conmemorativo.
“La Diputación va a aceptar la petición del Colegio de Médicos y va a ayudar a financiar una escultura que rendirá tributo no solo a quienes perdieron su vida durante la pandemia, sino también a todos los médicos que, cada día, cuidan de nosotros”, expresó Valverde. En el acto lo acompañaron Manuel Rayo, presidente del Colegio, y Francisco Cañizares, alcalde de Ciudad Real, junto a otros representantes oficiales, familiares y miembros de asociaciones sociosanitarias.
Durante su intervención, Valverde destacó el profundo significado de la ceremonia, describiéndola como un homenaje a aquellos que “perdieron su vida en un acto de entrega y generosidad infinito” en los momentos más duros de la crisis sanitaria. Recordó la valentía de los médicos que no solo enfrentaron el virus cara a cara, sino que también brindaron consuelo durante tiempos de angustia e incertidumbre. Particularmente, evocó la memoria de Sara Bravo, la primera médica fallecida por COVID-19 en España, conmemorando el sexto aniversario de su muerte.
Por su parte, Manuel Rayo definió la jornada como “un acto de justicia, de reconocimiento y profundamente emotivo”, honrando la memoria de siete médicos que murieron durante la pandemia. Subrayó la importancia de mantener viva la memoria de los sacrificios realizados, lamentando que aquellos aplausos de gratitud fueran, en algunos casos, reemplazados por la agresión. Según sus palabras, este homenaje trasciende el ámbito provincial, honrando a todos los profesionales de salud que entregaron sus vidas.
El evento estuvo acompañado por interpretaciones musicales que aportaron una atmósfera solemne, con la soprano Patricia Gonzalo interpretando piezas como el Ave María de Schubert y Hallelujah de Leonard Cohen. En el momento más conmovedor, se nombró individualmente a cada médico homenajeado: Sara Bravo López, Jesús Montarroso Martín, Héctor Garrido Vecino, José Manuel Iriarte Osa, Leonardo Dante González Quirós, Ana Figueras Juárez y Samir Assi Mouselli. Sus familias recibieron placas conmemorativas y una flor como símbolo perdurable de recuerdo.
El cierre del acto estuvo marcado por un minuto de silencio y un emotivo aplauso, resaltando la dedicación y el humanismo de los profesionales de la salud que enfrentaron la COVID-19. El compromiso de la Diputación con la financiación del monumento asegura que su legado perdure, honrando a quienes, con valentía y compasión, se mantuvieron firmes en la batalla contra la pandemia.












