El Gobierno regional destina a este programa casi 700.000 euros. La violencia familiar es aquella que se da entre los diferentes miembros de una unidad familiar, con carácter intergeneracional, es decir, entre padres, hijos y abuelos, principalmente.

Ofrecer apoyo para resolución de conflictos a todas aquellas familias donde exista violencia intergeneracional y multidireccional, es decir, entre padres, hijos, abuelos o cualquier otro miembro de la unidad familiar que conviven en el mismo hogar es el objetivo de los centros de Prevención e Intervención en Violencia Familiar de la Consejería de Bienestar Social.

Así, durante el primer semestre del presente año unas 420 familias han sido atendidas en alguno de estos centros, ubicados en las capitales de provincia, Talavera de la Reina y Alcázar de San Juan, desde donde se trata de poner fin a los conflictos que existen entre los distintos miembros de una misma familia.

Los datos de este primer semestre muestran una tendencia continuista con los obtenidos durante el pasado año, si tenemos en cuenta que durante todo el año 2007 un total de 790 familias pasaron por estos centros de Prevención e Intervención en Violencia Familiar.

Para hacer posible la atención especializada a estas familias, durante el presente año el Gobierno de Castilla-La Mancha destina casi 700.000 euros a financiar y mantener los siete centros con los que cuenta en las cinco provincias.

El método de intervención de este programa es llevado a cabo por un equipo de profesionales altamente cualificado, compuestos por psicólogos y educadores, los cuales realizan sesiones individuales con cada miembro de la familia con el objeto de conocer su situación personal y poder, de este modo, aportar vías de solución a los conflictos existentes. Además, se establecen sesiones de grupo y un seguimiento activo de cada familia para comprobar los cambios conseguidos.

La violencia familiar es aquella que se da dentro del seno de una unidad familiar entre sus diferentes miembros, con carácter intergeneracional, es decir, entre padres, hijos y abuelos, principalmente, aunque en ocasiones se establece también entre otros miembros de segundo grado que conviven en el mismo domicilio.

Actualmente, la Consejería de Bienestar Social dispone de siete centros de este tipo, cinco de ellos ubicados en las capitales de provincia, uno más en Talavera de la Reina y un equipo itinerante situado en Alcázar de San Juan, que cubre toda la zona de La Mancha centro.

fuente: nota de prensa oficial.