“Cabecita, cabecita, tente en ti, no te resbales,
y apareja dos puntales de la paciencia bendita.
Solicita la bonita confiancita.
No te inclines a pensamientos ruines.
Verás cosas que toquen en milagrosas.
Dios delante y San Cristóbal gigante”.

Oración contra el dolor de cabeza, en “La Gitanilla”
Miguel de  Cervantes

Días sin red wi-fi nos han tenido incomunicados, pero tras el vacío informativo tú, caballero Elías “el Perlegrino”, me inflamas de nuevas anécdotas que paso a relatar a todos los que siguen tu aventura.

Son fechas especiales. El día 10 de Julio se cumple un año desde que saliste de tu patria chica, Herencia. ¡¡Parece inreíble!!

Comienzo esta crónica con una anécdota que me haces llegar de tu estancia en Taskent (en Uzbekistán). Allí conociste a un personaje especial. Se trata de Carlos Alberto Martínez Ferrero   natural de la región leonesa  de El Bierzo y que trabaja como profesor de Derecho en la Universidad de Tashkent desde hace trece años. Este señor fue uno de los protagonistas, en 2014, de un episodio del conocido documental televisivo “Españoles por el mundo”. Al ver a Penélope aparcada buscó al caballero rodante y se interesó por tu aventura. Incluso hizo gestiones para que pudieráis cenar con el Cónsul español en Uzbekistán, y aunque este encuentro no se pudiese realizar las charlas con tan peculiar paisano fueron inolvidables.

Perlé por el mundo. Etapa 200. 

Tras la primera noche en territorio tayiko, junto al puesto fronterizo, inicias una sucesión de etapas con destino a la capital de este país: Dushambé. 

Te despiertas viendo  a los militares uzbecos al otro lado de la frontera, tras una valla con alambre de espino vigilando con sus metralletas.

La primera jornada la acabas en Khujand, que  es la segunda ciudad más poblada de Tayikistán. Durante la Unión Soviética fue conocida como Leninabad (como vemos la influencia rusa es patente). Está situada al sur del río Syr Darya, en la entrada del Valle de Fergana.

Este río junto con el Amu Daria alimentan el Mar de Aral-

Según algunos historiadores, la ciudad fue fundada por Alejandro Magno. Durante gran parte de su historia, al igual que el resto de Asia central, formó parte del Imperio persa. Durante el siglo VIII, fue arrasada por los árabes. Durante el siguiente siglo, ofreció una fuerte resistencia ante los ataques de las hordas mongolas. En 1866,  como toda Asia central fue ocupada por las tropas rusas.

Durante un margen de cinco años (1924-1929) la ciudad formó parte de Uzbekistán.

Pese a ser la segunda ciudad por importancia del país, no está iluminada por la noche y sus calles están repletas de socavones.

Durante la noche después de cenar en un restaurante local solicitas permiso al dueño del mismo para poder acampar en el pequeño jardín que se encuentra tras el local. Te dieron su conformidad y el descanso ha sido estupendo. A la mañana siguiente desayunas en este mismo lugar y con las pilas cargadas inicias la marcha.

Perlé por el mundo. Etapas 201 y 202.

Te extraña que la gente del lugar regaran con exageración las calles y lo inundaran todo con agua. A ojos de un manchego el derroche es evidente, pero en aquellos lares el agua es el único bien que sobra. Para dejar constancia del hecho hiciste alguna foto y rápidamente varios policías salieron a tu presencia queriendo saber el por qué de tu actividad fotográfica. Por aquí siguen desconfiando de los extranjeros a los que siguen viendo como espías.

Una suave lluvia te acompaña por la mañana, lo que no deja de ser un alivio tras tantos días de calor sofocante.

Sigues tu devenir aventurero y en estas dos jornadas te vas aproximando a la capital tayika. Tu avance por las carreteras del lugar es lento y muy peligroso. Literalmente lo dices: “es miedoso como conducen aquí”, y están preocupado por los adelantamientos “kamikazes” que sufres de continuo.

 Te quejas de la falta de civismo en la conducción por aquellos lares que quizá se deba a factores culturales relacionados con los episodios complicados sufridos en el país en los últimos años. Amigo Elías, la falta de conciencia cívica en la forma de conducir es un drama más extendido de lo que parece. Seguro que no sabes las noticias acaecidas en España, pero estamos sufriendo la lacra de numerosos accidentes en las carreteras españolas con el fallecimiento de ciclistas y la desatención de los heridos por parte de los causantes de los percances.

Lo dicho, la deslealtad y la falta de conciencia es un vicio global de la especie humana.

Como curiosidad casi todos los vehículos del lugar son antiguos Mercedes Benz.

Acampas en mitad de un entorno natural precioso a orilla del río Syr Daria, compañero de viaje desde la vecina Uzbekistán. Toda la región por la que deambulas en estas fechas fue dominada por el gran general Alejandro Magno.

Y tras otra calurosa jornada llegas al enclave de Ure-Tyubed (también conocida como Istaravshan). A los pies de grandes montañas,  es una de las más antiguas ciudades del país, con más de 25 siglos de existencia, que te muestra la geografía de futuras etapas donde tendrás que atravesar imponentes cordilleras.

Perlé por el mundo. Etapa 203.

En tu camino a Dushambé atraviesas las Montañas del Turlestán con su punto más alto, el Piramidalny Peak con 5.510 m]). Para atravesar estas alturas debes cruzar el denominado paso de Shakhristan.

Perlé por el mundo. Etapa 204

Otra jornada más por una geografía agreste que te lleva hasta la ciudad de Ayni. Se trata de una antigua ciudad de la civilización de Sogdian que más tarde se convirtió en una ciudad islámica; un minarete del siglo IX da testimonio de este pasado. Entre 1930 y 1955 fue conocido como Zahmatobod.

En el siglo XX se convirtió en un centro notable para los nacionalistas tayikos.

La actividad económica de toda esta región está basada en la agricultura, destacando el cultivo del tabaco, el grano y la producción de frutas; además hay una gran mina de carbón.

Perlé por el mundo. Etapas 205 y 206.

Llegado a este punto decides desviarte un poco de tu ruta hacia la capital tayika para visitar los restos arqueológico de Panyakent. Te han comentado que merece la pena su visita y, qué menos, después de muchos días solo viendo montañas y localidades pequeñas, no vendrá mal una jornada cultural en uno de los enclaves más importantes de esta zona asiática.

Así que en dos etapas, te desvías por Dasthikazy y llegas a Panjakent,  sobre el río Zeravshan.

Las ruinas de la ciudad de Panyakent se encuentran a las afueras de la ciudad que conserva su nombre.

Esta importante ciudad de la región denominada Sogdiana floreció junto a su vecina y rival Samarcanda durante el Imperio sasánida, luego fue abandonada tras la conquista árabe en el siglo VIII y en sus ruinas se pueden observar numerosos aspectos de la vida urbana y de la civilización de Asia preislámica. Tras su abandono no hay indicios de ningún intento de recuperar la ciudad lo que ha ayudado a que el nivel superior permaneciera intacto.

Las ruinas de la antigua Panjakentd son un complejo arqueológico constituido por cuatro regiones distintas: la ciudadela real, la ciudad o chahristan, un barrio extramuros y la necrópolis.

Perlé por el mundo. Etapa 207 y 208 y 209.           

En el Valle de Panyakent un nuevo percance con los amigos de lo ajeno. Te han sustraído parte de tu material lo que te ha hecho pasar unas jornadas con un enfado considerable. Quizá la pérdida más delicada haya sido la de una espectacular navaja multiusos que se había convertido en tu herramienta imprescindible.

Acudes a la policía, pero como van a entender que valores una navaja en una decena de euros, cantidad que ellos reciben como salario después de trabajar, al menos, dos semanas. Conclusión, no te tomaron en serio. 

Tras tu visita a la ciudad de Panyakent vuelves sobre tus pasos, regresando por las ya conocidas Dasthikazy y Ayni hasta llegar a Iscandarcul.

Esta ciudad se encuentra junto al lago del mismo nombre. Según la tradición, el nombre de este lugar se debe la gran Alejandro el Grande, pues Iskander es la pronunciación centroasiática del nombre del militar heleno.

Una muestra del estado de las carreteras por las que te mueves es que nuevamente, y ya es un hecho repetido en las últimas fechas, has vuelto a reventar una rueda. Un agujero tremendo que no tapan los escasos parches que te van quedando. ¡ay que buen resultado te han dado esas recámaras que te puso el fabricante de Penélope, Juan Vitoria de Ossa de Montiel!

Tienes que andar hasta la localidad más próxima y comprar una recámara nueva.  No había de la medida de tu rueda así que, con todo el miedo del mundo, tuviste que adaptar la que pudiste adquirir. Al final, milagrosamente, la rueda aguantó hasta tu llegada a Dushambé.

Un saco de experiencias a las espaldas, imposibles de describir porque se van acumulando”.

Acampas a pocos metros de la carretera junto a un túnel que deberás atravesar al día siguiente.     

Perlé por el mundo. Etapa 210 y 211.

 A 80 kilómetros de la capital te encuentras con el el Túnel de Anzob o el Túnel de la Muerte, como se le conoce localmente, de 5.040 m.

Antes de la construcción del túnel, sobre todo durante el invierno, la amenaza de aludes todo el año dio lugar a interrupciones periódicas del comercio.

El túnel de Anzob fue creado como un símbolo de la fraternidad entre los pueblos de Irán y Tayikistán, que comparten una historia común, el lenguaje y la cultura.

Pero el mantenimiento del túnel deja mucho que desear. Sin iluminación, sin ventilación, un firme con baches y charcos… en fin, que es jugarse la vida que un ciclista se meta por él y pueda ser atropellado por los cientos de camiones que pasan continuamente. Decidiste solicitar la ayuda de algún camión que quisiera llevaros, a ti y a Penélope, de una boca a otra del corredor. Sin embargo, tras tres horas de espera el éxito de la misión estaba en duda. Algunos te pedían dinero, otros se negaban rotundamente, pero el destino de nuevo se puso de tu parte. Llegó un motorista, funcionario del gobierno, y al conocer de tu solicitud instó a unos policías del lugar a que te buscaran una solución. Los argumentos de este caballero fueron irrebatibles convenciendo a los policías que el servicio que solicitabas era casi una obligación para con todos los ciclistas y motoristas del lugar que no debían arriesgar su vida en el paso del túnel. Finalmente las fuerzas de seguridad pararon a un camionero y consiguieron que éste accediera a llevarte al otro extremo.

No se te quita de la mente, durante las tres horas de espera, el humo negruzco y viciado que salía de la boca del túnel. 

La precariedad de esta sociedad asiática es patente.           

En dos etapas más te sitúas a tu primer objetivo en el país de Tayikistán, su capital Dushambé (que entre 1929 y 1961 se denominaba Stalinabad, lo que de nuevo nos indica la influencia rusa de toda esta zona).

En tu llegada a esta ciudad conoces a unos motoristas canadienses que están realizando una vuelta al mundo en moto y que se quedan prendados por tu periplo aventurero.

La capital tayika es la ciudad más poblada del país, con una superficie oficial de 100 km² y una población algo superior a los 724.000 habitantes.

Aunque existen restos arqueológicos que se remontan al siglo V a. C., Dusambé fue un pequeño poblado hasta hace unas ocho décadas.

En 1920, el último Emir de Bujará se refugió en Dusambé tras ser derrocado por la revolución bolchevique. Huyó a Afganistán después de que el Ejército Rojo conquistara la zona el año siguiente. La ciudad fue tomada por Enver Pashá en 1922 y fue el cuartel general de Ibrahim Bek, un líder tayiko que luchó contra los bolcheviques.

Los soviéticos transformaron el área hasta convertirla en un centro de producción de algodón y seda, y realojaron a miles de personas provenientes de otras repúblicas de la Unión Soviética en la ciudad. En 1961, durante la era Nikita Jrushchov, la ciudad recuperó su nombre histórico.

La ciudad quedó muy dañada como resultado de la Guerra civil tayika, entre 1992 y 1997, que se produjo poco después de la independencia. Durante ese período la situación fue caótica.

El mástil más alto del mundo se encuentra en Dusambé, Tayikistán, con 165 metros de altura, lo que lo coloca dentro del libro Guiness de los Récords como el mástil más alto del mundo. La bandera que ondea en este mástil tiene unas dimensiones de 60 metros de longitud y 30 metros de anchura, lo que implica 1800 metros cuadrados de bandera. Este mástil fue construido en 2011.

En el “hostels” donde te alojas convivencia total con israelíes, canadienses, iraníes, japoneses, suizos, …

Conoces a una mujer musicóloga iraní que trabaja para la Universidad de Los Ángeles que te invitó a un concierto de un dúo de belgas. A ese acudió uno de los cantantes más populares en Tayikistán y, a través de esta amiga iraní, os invitó a cenar. Momento magistral.

Unos días en la capital de Tayikistán preparándote para el acercamiento hacia la Cordillera de Pamir, con cimas impresionantes, y cuyo pico más alto es el Pico Ismail Samani con 7.500 metros de altitud.

Me encanta esa fotografía donde un lugareño tayiko, a lomos de un semejante del rucio cervantino, porta el yelmo que tú le has cedido y posa como un simpar Sancho Panza. Esa mezcolanza de culturas que tú estás conociendo y participas llevando la impronta de nuestra idiosincrasia manchega.

Y como no despedir esta sucesión de etapas sin recordar que en Dushambé celebras el aniversario del inicio de esta aventura. Como tú dices, Elías el perlé herenciano se vuelve, como el vino, más añejo. ¡¡Ha pasado tan rápido y han pasado tantas cosas!!

Me dices que sigues avanzando en tu aprendizaje del ruso. Y, cómo no, tu don de gentes sigue patente.

Despido esta crónica con tus palabras en las redes sociales:

“Un año después, esta locura de Perlé por el Mundo sigue adelante. Lindando con China al este y con Afganistán al sur. Por el camino del cementerio hacia el Rondadias, cruzando el Cigüela, unos miles de kilómetros más al este, pasando la gasolina de las Machotas. Geográficamente hablando y con toda precisión, por donde Cristo perdió el mechero. Justo ahí. Ahí queda Tajikistan. Y ahí me ha pillado el aniversario de esta andadura. Muchas cosas han pasado y muchas quedan por pasar, pero aún imborrable la despedida hace justo un año que todavía impulsa a subir estas montañas, a lomos de Penélope. Gratitud hacia aquella gente, y a la que está siempre pendiente. Gracias totales a los Patrocinadores y a todos los que siguen esta travesía.”

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